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Escuela española. Primer tercio del Siglo XVI.
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Escuela española. Primer tercio del Siglo XVI.

Escuela española. Primer tercio del Siglo XVI.

Estimación
6.000 € / 10.000 €

Escuela española. Primer tercio del siglo XVI.

"¿Santa Virgen o Niña Donante?"

Escultura en madera tallada, policromada, dorada y estofada.

98 x 39 x 33 cm. 

 

Esta magnífica escultura representa a una joven figura femenina de pie, con las manos juntas a la altura del pecho en actitud orante. Se desconoce su identidad exacta: podría tratarse de una santa o, menos probablemente, de una donante. Sin embargo, esta última posibilidad parece poco verosímil puesto que generalmente los donantes solían aparecer arrodillados. Además, la joven luce el cabello suelto, algo que en la época se consideraba poco decoroso. Las mujeres de buena reputación acostumbraban a recogérselo o cubrirlo con una cofia o toca; y en el caso de pertenecer a una clase acomodada, lo llevaban recogido en elaborados peinados, pero nunca suelto. Por todo ello, lo más probable es que se trate de la representación de una santa virgen, e incluso de la Virgen María en su juventud, pues en la iconografía religiosa la cabellera suelta con largos mechones curvos se asocia con la virginidad y la pureza.

El rostro presenta una expresión serena y unos rasgos suaves y juveniles que responden a un ideal de belleza característico del primer renacimiento. Sus rasgos faciales se sustancian en ojos almendrados y pintados directamente sobre la madera, nariz corta, labios carnosos y cerrados de comisuras pronunciadas, amplias mejillas sonrosadas, mentón firme y una ligera papada. El cabello, trabajado en largas y onduladas guedejas y ceñido por una estrecha cinta, cae simétricamente por ambos lados del rostro, enmarcándolo, hasta la altura del pecho, y por la espalda desciende casi hasta la cintura, estando trabajado en grandes mechones de gran naturalismo y movimiento.

La joven viste larga una túnica de color rojizo, decorada con motivos geométricos y vegetales dorados, cubriéndole todo el cuerpo hasta los pies, dejando ver tan solo la punta de los zapatos. La prenda se ajusta suavemente al cuerpo formando escasos pliegues verticales dulcemente curvados y profundos que al chocar con el suelo se abullonan con gran naturalismo. Sobre la túnica lleva una camisa y una basquiña, cubiertas por un riquísimo jubón ceñido con mangas largas abiertas y recogidas en la espalda, detalle ciertamente poco común.

La decoración de las prendas presenta ricos estofados con motivos vegetales dorados sobre fondo rojizo, que imitan lujosos tejidos de brocado, similares a los damascos y terciopelos de la moda cortesana del momento. Este tratamiento ornamental refuerza el carácter sagrado y refinado de la imagen, al tiempo que refleja el gusto por los acabados preciosistas propios de la imaginería castellana. Por sus rasgos estilísticos, la escultura pudo realizarse en algún taller castellano activo en los focos de Palencia, Burgos o Valladolid, hacia el primer tercio del siglo XVI. Presenta un estado de conservación realmente bueno, detectándose apenas la pérdida del pulgar derecho..

 

 Agradecemos a D. Javier Baladrón, doctor en Historia del Arte, por la identificación y catalogación de esta obra.