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LOTE 42

José Palacios (Zaragoza, documentado entre finales del siglo XVII y principios del siglo XVIII)

Estimación
18.000 € / 20.000 €

José Palacios (Zaragoza, documentado entre finales del siglo XVII y principios del siglo XVIII)
"Virgen del Pilar"
Escultura en plata vermeil y plata policromada. Firmada y fechada: "Josefs, Palacios fecit, zaragoz anno 1698".
Medidas Virgen: 48 x 17 x 16,5 cm. Medidas totales: 96 x 21,5 x 21 cm.
Magnífica Virgen del Pilar de plata en su color y plata sobredorada, con carnaciones en el rostro, las manos de María y el cuerpo del niño. Pese a carecer de punzón, una inscripción en el pie indica el nombre del artífice, José Fuentes; el año, 1698; y la ciudad en que se realizó, Zaragoza. Estos datos nos permiten asegurar que se trata de la primera obra identificada de este artífice, documentado entre 1696 y 1748, del que hasta ahora no se conservaba pieza alguna. Además, estamos ante una de sus primeras producciones como maestro independiente, puesto que apenas la separan dos años de su acceso al gremio zaragozano de plateros de San Eloy.

De entre las imágenes argénteas de esta advocación mariana realizadas a lo largo del siglo XVII, la más conocida es la que se custodia en la basílica de Nuestra Señora del Pilar, ejecutada por Miguel Cubels entre 1617 y 1619. Sin embargo, la pieza que nos ocupa guarda una mayor similitud con la conservada en la catedral de Tarazona (Zaragoza), que además cuenta con una cronología cercana (c. 1685) y punzón de Zaragoza. Tanto la escultura turiasonense como la de José Palacios remiten directamente a la imagen que se venera en la Santa Capilla del Pilar, atribuida por María del Carmen Lacarra a Juan de la Huerta.

La elección de esta talla del segundo cuarto del siglo XV como modelo se vuelve habitual en todas las disciplinas artísticas a medida que avanza la Edad Moderna. A partir de la segunda mitad del siglo XVII se impone su representación fidedigna como vera effigies de la Virgen, abandonando las diversas interpretaciones plásticas tradicionales del relato de la aparición de María ante Santiago a las afueras de Cesar Augusta. El primer ejemplo documentado de esta mutación iconográfica lo encontramos en una Vista de Zaragoza de la colección Hernández Mora datada en 1669. Este hecho se ha vinculado al momento de gran difusión del culto pilarista causado por el milagro de Calanda en 1640, la designación de la Virgen del Pilar como patrona de Zaragoza en 1642 y la erección de un nuevo templo con el apoyo de Juan José de Austria desde 1681.

Todo ello auspició la confección de numerosas vírgenes de plata entre las cuales encontramos un buen ejemplo en esta pieza realizada por José Palacios. Además, cuenta con la interesante peculiaridad de que una vid se enreda por el fuste del Santo Pilar, hecho que la distingue del resto y la dota de un nuevo significado. Las uvas tienen un fuerte simbolismo eucarístico como fruto del que se obtiene la sangre de Cristo, pero también se identifica a esta planta con la comunidad cristiana que debe permanecer unida (Juan 15, 4-5). Tomando este último significado, el pilar dejado por la Virgen María en Zaragoza sería la base sobre la que se sustenta y fortalece el pueblo cristiano, sentido que se enfatiza en textos como la Fundacion milagrosa de la capilla angelica y apostolica de la madre de Dios del Pilar de fray Diego Murillo (1616).

 

Bibliografía de consulta:

Hycka Espinosa, O., Nuestra Señora del Pilar: de la tradición a la devoción, Zaragoza, Tipolínea, 2022; Barrón García, A., “Jocalías de la Catedral” en Ainaga Andrés, Mª T. et al., La catedral de Santa María de la Huerta de Tarazona, Zaragoza, Diputación de Zaragoza, 2013, pp. 229-257; Naya Franco, C. y Morte García, C., “La pervivencia de una devoción: la imagen procesional barroca de Nuestra Señora del Pilar de Zaragoza, en plata, oro y gemas preciosas”, Ars Renovatio, 2, 2014, pp. 60-98; Esteban Lorente, J. F., La platería de Zaragoza en los siglos XVII y XVIII, Madrid, Ministerio de Cultura, 1981.

 

Agradecemos a Marc Millán Rabasa, la catalogación de esta pieza.