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Mattia Preti (Taverna, Italia 1613 - La Valletta, Malta 1699)
Mattia Preti (Taverna, Italia 1613 - La Valletta, Malta 1699)
Mattia Preti (Taverna, Italia 1613 - La Valletta, Malta 1699)
Mattia Preti (Taverna, Italia 1613 - La Valletta, Malta 1699)
Mattia Preti (Taverna, Italia 1613 - La Valletta, Malta 1699)
Mattia Preti (Taverna, Italia 1613 - La Valletta, Malta 1699)
Mattia Preti (Taverna, Italia 1613 - La Valletta, Malta 1699)

LOTE 17

Mattia Preti (Taverna, Italia 1613 - La Valletta, Malta 1699)

Estimación
15.000 € / 25.000 €

Remate: 54.000 €

Mattia Preti (Taverna, Italia 1613 - La Valletta, Malta, 1699)

"San Francisco recibiendo los estigmas"

Óleo sobre tela. Reentelado. Acompaña de su marco original en madera tallada y dorada.

184 x 144 cm.

 

Procedencia:

- Importante colección particular. Palma de Mallorca. Desde la creación de la pieza. 

 

Se adjunta el certificado del profesor Tommaso Borgogelli del 16 de abril del 2025. Como indica, se trata de una pintura inédita.

 

En primer lugar, sitúa cronológicamente la obra en una edad de plena madurez correspondiente a su estancia en Malta, donde se instaló en mayo de 1691 al recibir el encargo de los caballeros de la Orden de San Juan de Jerusalén (conocidos como caballeros de Malta) para realizar la decoración de la Iglesia Conventual de San Juan Bautista en La Valletta, la actual Concatedral de San Juan, uno de los proyectos más ambiciosos de la orden que requería de un artista de gran reputación.

 

Respecto a la composición, de gran verticalidad, explica que está construida en distintas capas atmosféricas y atravesada por un haz diagonal de luz divina y que muestra una de las inclinaciones más sugestivas de la espiritualidad pretiana, en sus años de madurez. La figura del santo, arrodillado en primer plano sobre un fondo de tinieblas encendidas por repentinos destellos de luz, evidencia su estilo iconográfico y el registro patético que caracteriza las obras del Caballero Calabrese (sobrenombre que escogió al entrar en la Orden de los Caballeros de Malta). Dichos rasgos son la mirada estática dirigida hacia la aparición sobrenatural (fuera de campo), el gesto abierto y teatral de la mano derecha, la postura arqueada del torso y la tensión dramática de sus extremidades, todos ellos elementos que remiten a las fórmulas compositivas y estilísticas experimentadas por Preti en las dos últimas décadas de su vida.
 

A pesar de que en estos periodos de su vida Mattia recurría a menudo a la ayuda de su taller, en opinión del profesor Borgogelli, dada la calidad mantenida en toda la creación de la obra (entiéndase, sin partes de peor ejecución que pudieran deberse a intervenciones del taller), la invención compositiva y la ejecución pictórica, nuestra debe atribuirse íntegramente a la mano del maestro. De hecho, para sustentar este argumento, el profesor centra su atención en las partes más intensas de la pintura, como el tratamiento del hábito del santo, realizado con pinceladas amplias y densas, la calidad lumínica de las carnaciones y la construcción vigorosa del rostro del protagonista, modelado por la luz y marcado por profundas sombras: fragmentos absolutamente coherentes con la manera tardía del pintor.

 

A falta de datos documentales seguros, pero en virtud de las características estilísticas y ejecutivas descritas más arriba, el profesor propone una datación en torno a 1680.

Como comparativa, nos remite al Autorretrato conservado en la Galería de los Uffizi, en el que, además de un 'ductus' pictórico similar, desgastado y poco mimético, encontramos la misma paleta cromática dominada por tonos pardos y rojos apagados. Asimismo, para sostener la atribución y la datación de la obra, la compara con el Sant'Angelo de la basílica de Nuestra Señora del Carmelo de La Valletta, realizado junto con un San Alberto de Trapani a finales de los años setenta, en que reconoce que el protagonista, por fisonomía y postura, es el mismo modelo que nuestro san Francisco.

 

A modo de conclusión, Borgogelli expone que el San Francisco que recibe los estigmas constituye una incorporación interesante y significativa al corpus del último periodo artístico de Mattia Preti, que contribuye a comprender mejor su evolución pictórica, estilística y temática del Caballero Calabrés en los últimos años de su larga e importante trayectoria artística y humana.
 

Mattia Preti nació en Taverna en 1613, y fue uno de los pintores más sobresalientes de la escuela napolitana de la segunda mitad del siglo XVII. Hacia 1628, junto con su hermano Greogorio, se trasladó a Roma.

Fue durante esos años que mostró gran interés por el caravaggismo y por la obra de los seguidores nórdicos y franceses de Merisi.

Finalizando la década de 1630, estudió la corriente neoveneciana, los trabajos de clasicistas como Lanfranco y la pintura del Guercino y de los venecianos Tiziano, Tintoretto y Veronés.

 

En Roma dejó una de sus obras maestras en la decoración al freso de Sant’Andrea della Valle, realizada entre 1650 y 1651, representando escenas del Martirio de San Andrés. Junto con los frescos de Módena, donde pintó a Los Evangelistas y El Paraíso, esta intervención representa uno de los ejemplos más notables de su etapa madura.

 

Tras su estancia en Módena, Preti regresó a Nápoles en 1656, convirtiéndose en una figura central del panorama artístico local y beneficiándose de su contacto con el joven Luca Giordano. En 1661 se trasladó a Malta, donde ingresó en la Orden de Malta y fue armado caballero. Trabajó allí hasta su muerte en 1699, siendo la Orden su principal mecenas; para ella realizó su obra más ambiciosa, la renovación de la Iglesia de San Juan en La Valeta, sin dejar de recibir encargos de iglesias napolitanas, ciudad en la que había dejado una huella artística de primer orden. 

 

Bibliografía de referencia:

- Museo Nacional Thyssen-Bornemisza. (s.f.). "Mattia Preti". https://www.museothyssen.org/coleccion/artistas/preti-mattia

- Museo del Prado. (s.f.). "Preti, Mattia". https://www.museodelprado.es/aprende/enciclopedia/voz/preti-mattia/d11a6ca0-20d5-4cdb-954c-f5615c8ca701