Atribuido al Maestro del Hijo Pródigo (activo en Amberes, segundo tercio del siglo XVI)
"Piedad"
Óleo sobre tabla de roble.
43 x 30,5 cm.
Estamos ante una Piedad de indiscutible calidad pictórica, con un alto contenido dramático, que se transmite a través del tono emocional de la composición y de las expresiones faciales de los protagonistas.
Destacamos la mirada desconsolada, resignada y llena de ternura y aflicción de María, acompañada por un expresivo ceño fruncido, pathos perfectamente captado por el autor, como si de una fotografía instantánea se tratara. La Virgen contrasta con el manso rostro de su Hijo, que en los brazos de su madre yace plácidamente, ojos de noche, largas pestañas, boca entreabierta. Un descanso que transmite paz y que contrasta, a su vez, con las lágrimas y lágrimas de sangre que se deslizan, causa de la corona de espinas, por su rostro y su torso desnudos. La Virgen, que lo envuelve con todo su cuerpo y con un manto blanco inmaculado, solo precisa de unas pocas lágrimas, apenas perceptibles en su mejilla derecha, encarnación de su dolor.
Ante tal escena, el autor logra que el espectador tenga que negociar con su impulso difícil de refrenar de abrazar la doliente pareja.
Nuestra tabla es atribuible al Maestro del Hijo Pródigo, que recibe su nombre de la obra "El hijo pródigo en una fiesta galante", conservada en el vienés Kunsthistorisches Museum. Como afirma el Museo del Prado, este pintor anónimo de temática alegórica y religiosa ha sido "identificado sucesivamente con Jan Mandijn, con Anthonis de Palermo y con Lenaert Kroes. En torno a su obra epónima se han agrupado otras pinturas: una 'Piedad' (National Gallery, Londres), 'La virtud recompensando al ardor y castigando a la pereza' (colección particular) y 'Satán sembrando la cizaña' (Koninklijk Museum voor Schone Kunsten, Amberes)".
Bibliografía de referencia:
- Museo del Prado. (s.f.). "Hijo Pródigo, Maestro del". https://www.museodelprado.es/aprende/enciclopedia/voz/hijo-prodigo-maestro-del/87e73a8a-03cb-4f97-bb12-db80d24e07f9